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miércoles, 6 de marzo de 2013

EL CASTAÑAR DEL TIEMBLO 10-11-2012 y 14-11-2012

EL CASTAÑAR DEL TIEMBLO
Encontraremos en seguida una caseta de información donde entre octubre y diciembre, por la intensa afluencia de público, se cobra al visitante una tasa municipal siguiendo los siguientes baremos: seis euros por vehículos, 60 por autobús completo, seis por moto, diez por quad, tres por bicicletas y dos euros por persona. Existe también la posibilidad, siempre en estas mismas fechas, de dejar el coche en el pueblo y subir al Castañar en autobuses del Ayuntamiento a dos euros por persona.

Leer más en Suite101: Rutas para niños en Otoño: el Castañar de El Tiemblo | Suite101.net http://suite101.net/article/rutas-para-ninos-en-otono-el-castanar-de-el-tiemblo-a26361#ixzz2DRlqo0BN

Paraje encantado a 100 km de Madrid

El Castañar del El Tiemblo, en Ávila, es una de las excusiones otoñales más populares que se pueden hacer desde Madrid. Se trata de un pequeño bosque en las laderas del la Reserva del Valle de Iruelas, en las afueras del municipio de El Tiemblo.

En esta ocasión, las videocronicas las tenéis al final! si si, habéis leído bien... crónicas en plural, por que hay dos!
No podéis dejar la oportunidad de empaparos en este precioso entorno. 

Al Castañar se accede por una pista de tierra de unos 7 kilómetros (en buenas condiciones) señalizada desde el comienzo del pueblo, según se sale de la carretera Madrid-Ávila. Al llegar al comienzo del Castañar hay una zona recreativa con barbacoas y parking desde la que está señalizado el comienzo del Sendero de El Castañar. Se trata de una ruta de 4 kilómetros de trazado bastante suave y muy fácil de realizar. La verdad es que da gusto pasear por ella, sobre todo en otoño (mediados de Octubre a mediados de Noviembre) cuando los castaños, robles y demás árboles de hoja caduca cambian de color.


En la ruta se puede encontrar el refugio de Majalavilla, que está perfectamente conservado y tiene unos grafitis realmente chulos en el interior y sobre todo, la estrella del bosque, el castaño centenario conocido como El Abuelo.





Lo cierto es que en los últimos años se ha mejorado muchísimo el acceso y las instalaciones del bosque. La carretera solía ser una pista forestal de mala muerte donde te dejabas la suspensión del coche y apenas había balizas ni indicaciones en el sendero. Como contrapartida, los visitantes han aumentado considerablemente, sobre todo en el periodo otoñal.
El ayuntamiento puso en marcha una regulación de acceso el año 2009, de manera que existe un autobús que recorre el camino del pueblo hasta el Castañar. Los vehículos privados tenían que pagar una tasa para acceder. Lo bueno es que, el resto del año casi nadie sube al bosque y se puede pasear por él sin encontrarte con un alma.
Ha llegado el Otoño, una estación de Naturaleza llena de color para disfrutar con los más pequeños, el Castañar de El Tiemblo nos invita a hacerlo.
Enclavado en el Valle de Iruelas, en las estribaciones más orientales de la Sierra de Gredos, se encuentra El Tiemblo, localidad abulense situada a unos 50 km de Ávila y a 90 km de Madrid. A tan sólo 7 km de El Tiemblo se encuentra el Castañar -mapa de situación-. Una vez en el pueblo giraremos a la izquierda en la primera rotonda pasada la gasolinera y seguiremos recto.
Encontraremos en seguida una caseta de información donde entre octubre y diciembre, por la intensa afluencia de público, se cobra al visitante una tasa municipal siguiendo los siguientes baremos: seis euros por vehículos, 60 por autobús completo, seis por moto, diez por quad, tres por bicicletas y dos euros por persona. Existe también la posibilidad, siempre en estas mismas fechas, de dejar el coche en el pueblo y subir al Castañar en autobuses del Ayuntamiento a dos euros por persona.
Pasada la caseta de información seguiremos la carretera hasta que se convierta en una pista forestal que suele estar en condiciones bastante buenas. Cruzaremos un pequeño puente y en seguida llegaremos al Área Recreativa "El Regajo", donde podremos aparcar sin problemas y comenzar la ruta.


Leer más en Suite101: Rutas para niños en Otoño: el Castañar de El Tiemblo | Suite101.net http://suite101.net/article/rutas-para-ninos-en-otono-el-castanar-de-el-tiemblo-a26361#ixzz2DRldMBPU

Medio Ambiente. El Consistorio tembleño acota la afluencia de vehículos a El Castañar. Una ordenanza aprobada hace más de cuatro años y en la que se recogen los precios por entrar al paraje.

Tarifa para acceder y transitar por el castañar.

-  Turismo, 6 Euros
-  Adultos en el turismo 2 euros
-  Niños GRATIS.
-  Bicis, (a mí no me cobraron).
  
Por otro lado, en la misma entrada en la que se gravará el acceso, se informará de las rutas que se pueden realizar, dónde tienen que acudir en caso de emergencia y sobre todo que no todas las castañas que produce El Castañar tienen valor alimenticio para los seres humanos. En este sentido es importante explicar, que «no todas aportan ese valor». Y es que, cuenta una de las personas que este fin de semana visitó el paraje: «Hay gente que sale de allí con sacos enormes de castañas»...... «lo que no tiene ese valor alimenticio para el hombre sí lo tiene para la fauna que puebla El Castañar».   

Cuando uno rememora los cuentos de hadas, las historias que de pequeño solía escucharlas de boca de nuestros padres, o de nuestros abuelos, siempre nos viene a la memoria el escenario en el que se desarrollaban en nuestra imaginación. Un bosque sombrío, húmedo y lleno de grandes árboles, llenaba de misterio y curiosidad las peripecias de Pulgarcito, de Hensel y Gretel, de la Bella Durmiente o de Caperucita Roja.



Estos bosques, cuando uno se hace mayor, dejan de existir en nuestra imaginación y parece que se esfuman de nuestra conciencia como un azucarillo en el café. Parajes como el que propongo en esta ruta, el Castañar de El Tiemblo, nos ayudan a recordar que estos bosques todavía existen, y que tienen una capacidad de sugerencia y evocación suficiente para imaginar el desarrollo de mil y una historias, a cual más fantástica y atrayente.


En cualquier época del año es recomendable visitar el bosque, pero hay que reconocer que es en Otoño cuando despliega toda su fuerza, especialmente por el contraste cromático de los castaños con los sotos de robles, servales, acebos y pinos de la zona. 

El inconveniente de esta época es la fuerte afluencia de visitantes que tendremos que soportar, lo que provoca en ocasiones una saturación del monte y del aparcamiento.
Por desgracia, el Ayuntamiento de El Tiemblo ha decidido hacer caja con un patrimonio que es de todos, cobrando tarifas desproporcionadas e injustificadas, bajo la excusa de un supuesto interés proteccionista en los meses otoñales. No debemos olvidar que en similares paisajes naturales especialmente sensibles y sometidos a fuerte presión humana, se han establecido otro tipo de medidas para garantizar su conservación; por ejemplo, no estaría de más eliminar el aparcamiento del castañar y poner en marcha un servicio de micro buses para evitar el tráfico de vehículos por la pista de acceso los fines de semana.

Para llegar hasta el monte de El Castañar, debemos entrar en el pueblo de El Tiemblo, y pasada la gasolinera de la calle principal, girar hacia la izquierda por la primera calle que encontramos, y en cuya esquina aparecen indicaciones a varias urbanizaciones. Esta calle presenta algunas desviaciones secundarias a izquierda y a derecha, nosotros debemos continuar siempre por la principal y ascendente.

A unos 300 metros, en otoño y fines de semana se instala un control de paso, en el que nos darán indicaciones, una bolsa de basura, nos tomarán el número de la matrícula y nos someterán al abusivo impuesto de turno si nos encontramos en la estación apropiada y salvo que digamos que somos de El Tiemblo. Pasado el control la calle se convierte en pista asfaltada, aunque con importantes baches, y ligeramente ascendentemente, que avanza de forma paralela a la garganta de la Yedra por un pinar joven de repoblación. Desde el control de paso hasta el área recreativa de El Regajo, donde debemos dejar el coche nos esperan siete kilómetros más o menos. 

A los dos kilómetros el maltrecho asfalto deja su paso a una pista de tierra ancha, y bien apisonada, pero con bastante pedregal y algunas rieras que dificultan nuestro camino. Este acceso, supuestamente habilitado para todo tipo de vehículos, no favorecen en absoluto el pleno conocimiento de este bello paraje y dejan muy mal sabor de boca; si lo que se pretende es reducir el número de visitantes, sería mucho más efectivo arreglar la carretera y establecer un cupo máximo a la entrada, algo mucho más acorde con los tiempos que corren. Poco a poco el pinar va dejando su paso a castaños y robles que comienzan a jalonar los bordes de la pista.
Siguiendo la pista de tierra, y evitando cualquier desvío ascendente y claramente secundario, llegamos primero a una fuente, y a continuación a un kilómetro, aparecen una desviación con indicaciones a dos áreas recreativas. Debemos escoger el camino de la izquierda, en dirección a área recreativa de El Regajo. Apenas doscientos metros después se abre la pista a la derecha con un pequeño aparcamiento, algunas mesas y unas pocas barbacoas, punto final donde debemos dejar el coche. 
El paraje es muy apacible y pintoresco, dominan los pinares pero se atisban a la derecha los enormes portes de castaños que dan comienzo a la excursión. 

Unas pocas mesas nos ofrecen la posibilidad de comer una buena tortilla si el tiempo acompaña, aunque son demasiado escasas para el aluvión de personas que se acercan en épocas de máxima afluencia. Nuestra ruta comienza siguiendo la pista que asciende al collado de la Era del Corcho, y a unos doscientos metros, giramos a la derecha a la altura de una empalizada de madera por un sendero que se interna directamente en la frondosidad del castañar. 

En Otoño este sendero está totalmente cubierto por las hojas, por lo que es muy importante localizar la desviación junto a esta valla. A partir de este punto, nos sumergimos sin previo aviso en un anciano y embriagador bosque de castaños, algunos de gran porte, que en la época que nos ocupa, llenan el suelo de hojas secas, erizos y castañas, y el cielo de colores que van desde el rojo al ocre por toda la gama de marrones imaginables. 

Algunos ejemplares son tan impresionantes, que a veces da la sensación de hallarte en un parque organizado solamente para el deleite de los sentidos. Existen multitud de caminos que recorren esta masa forestal; aquí propongo uno por recorrer algunas de las zonas más emblemáticas, pero reconozco que cualquier otro puede deparar innumerables sorpresas. 

El sendero avanza bordeando el monte sin apenas desniveles, con algunas curvas y un par de desvíos que siempre tomaremos a mano derecha. A unos 20 minutos desde el inicio, el camino asciende ligeramente hasta alcanzar una breve pradera donde destaca un refugio algo cochambroso, pero que se puede utilizar pare refugiarnos en caso de cambio brusco del tiempo. A mano derecha del refugio se abre un camino que de forma descendente nos conduciría de nuevo hasta el área recreativa; antes de proseguir por el camino de la izquierda es imprescindible continuar de frente, a espaldas del refugio, para localizar a unos 50 metros de este, el ejemplar más anciano y espectacular del bosque, conocido como "El Abuelo". 

Tiene 16 metros de perímetro, y su tronco esta totalmente hueco ofreciéndonos una imagen fantasmagórica y fascinante a partes iguales. Es además el ejemplar de castaño de mayor edad que podremos encontrar.



El Valle de Iruelas, refugio del buitre negro
Una vez repuestos del paseo, y si decidimos aprovechar la jornada en estos parajes, es recomendable quedarse a comer en el área recreativa o bien en alguno de los mesones de El Tiemblo. Para la tarde tenemos algunas opciones complementarias. La más recomendable si queremos seguir viendo naturaleza es acercarnos hasta el cercano valle de Iruelas, junto al embalse de Burguillo, a unos diez kilómetros de El Tiemblo. 

Este valle es conocido por su recuperación de la población de buitre negro que en él habita, y que sobrepasa las ochenta parejas. Aunque las rutas en este valle son innumerables, dado que no tenemos demasiado tiempo, optaremos por la llamada Senda Botánica. 

Se trata de un recorrido circular que parte del área recreativa Siempre verde, justo enfrente del campamento, en la carretera que asciende desde la presa hasta el puerto de Casillas. 

Y para rematar la buena jornada, podemos hacer un poco de historia visitando los Toros de Guisando.

Los Toros de Guisando: De los Vettones a Isabel la Católica

De regreso de este macizo oriental de Gredos, no debemos escapar la oportunidad de visitar los famosos Toros de Guisando, esculturas en forma de berracos, cerdos o toros (pues todavía hoy no hay un acuerdo unánime), que permanecen anclados en la tierra como testigos de la cultura que los erigio. Los Vettones, un pueblo de origen celta que poblaba las provincias de Ávila, Salamanca y Portugal antes de la llegada de los romanos, nos dejo múltiples berracos de piedra de tosco relieve que aún hoy se conservan en varios castros y localidades del centro peninsular. Quizá los mejores ejemplos los tenemos aquí, porque suelen presentarse de forma más aislada, y aquí al menos contamos con cuatro ejemplares. 

Para llegar hasta ellos debemos tomar la carretera nacional que une el Tiemblo con San Martín de Valdeiglesias, y a unos tres kilómetros de esta localidad tomar un desvío señalizado a mano derecha, que nos lleva en dos kilómetros escasos hasta los Toros. Justo enfrente se eleva el monte de Guisando, primera elevación de la sierra de Gredos por esta parte, y en sus laderas aún puede observarse los restos del monasterio de los Jerónimos, hoy de propiedad privada.

 Los toros están rodeados por una cerca de piedra, y su importancia fue constatada por el acto de nombramiento de Isabel de Castilla como heredera al trono de su padre, allá por el siglo XV. Contemplar estos bloques de piedra granítica anclados en el terreno desde hace más de dos milenios, causa una sensación extraña, que empequeñece la duración de nuestras vidas ante semejantes hitos atemporales. 

Un buen lugar para poner punto final a esta buena jornada de hoy y hacernos algunas fotos con estos símbolos imperecederos de nuestra cultura. 

Y tras esta breve introducción, os dejo la vídeo crónica de la aventura del primer intento de asalto a por castañas...






DATOS DEL TRACK 10-11-2012


PINCHA AQUÍ PARA BAJAR EL TRACK




Segundo intento a por castañas...
14-11-2012




DATOS DEL TRACK 14-11-2012


PINCHA AQUÍ PARA BAJAR EL TRACK


ESPERO OS HAYA GUSTADO, NO DEJÉIS DE VISITAR LA ZONA, ES PRECIOSA!!
Cuidaros mucho.

domingo, 22 de noviembre de 2009

el castañar del tiemblo 21-11-09

EL CASTAÑAR DEL TIEMBLO
NRAIN-TRISQUI



Nuevamente me tengo que quitar el sombrero ante esta ruta, otra mas que me pierdo, y con esta van 4, 3 por un virus malo y esta por la rodilla, que espero no sea lo que pienso.


Un aplauso para el gran amigo cronista nrain y su compañero mariano.

track aqui, fotos aqui.

Como dije anteriormente lo que improvisamos sobre la marcha sale realmente bien y es el caso de la ruta de hoy.
Tras los mareantes cambios de planes del fin de semana que me hizo por pereza deshechar el Duratón mi primera opción era una rutilla larga por el Rio Moros, Trisqui tenía pensado ir de ruta al bonito pueblo abulense de Cebreros a lo que también estaba perezoso de ir para allá.

No sé porqué mi mente me dijo: "No vayas solo, vete con Trisqui" y así lo hice.

Quedamos a las 9:00 en Cebreros, de viaje recibo una llamada de Mariano que me dice que me espera en el restaurante el puerto para ir en caravana a Cebreros, posteriormente me vuelve a llamar para proponerme un cambio de planes:

¿Y si vamos al Castañar del Tiemblo?

Hay un dicho que reza ¿Dónde va la gente? Donde va Vicente y así es; medio foro últimamente ha visitado el Castañar y nosotros no íbamos a ser menos, es un paraiso por entorno y colorido además de ser una de las rutas favoritas de Mariano ¿se puede pedir algo más?

Llegamos a un aletargado pueblo de El Tiemblo con un día de seminiebla y temperatura fría non grata que contra mi voluntad me hace salir con la chaqueta puesta, cosa rara en mí que me acaloro en un par de pedaladas.

Rodamos en la bici hasta la entrada al Castañar donde unos pocos vehículos esperan para pasar por taquilla.

¿Nos harán pagar por entrar pedaleando?, la lógica nos dice que no, pero en estos tiempos de borágine y sinvergonzonería nada nos soprendería.

El guarda nos da paso y nos confirma que no hay que pagar con lo que comenzamos el ascenso por carretera con un desnivel que se acomoda en el 10%, !!!! bendito 10%!!!! quién lo pillara más adelante, desde aquí y hasta el kilómetro 12 casi nos podemos olvidar de los frenos, platos mediano y grande y los 6 piñones más pequeños, además de la chaqueta en mi caso.

No voy cómodo, el sillín se me baja y está inclinado para abajo y me voy cargando de patas y resbalo. Paradita a intentar solucionarlo y al ataque.

Mariano en el ascenso me va contando un poco cómo es la ruta, con toda sinceridad me comenta que habrá empujabike, rampones y alguna bajada que se antoja complicada...bajada bendita palabra también que habrá que borrar de nuestra mente durante un buen rato.

Abandonamos el aburrido asfalto e por una pista que sale a la izquierda y Mariano me anima diciendo que ahora empieza lo "bueno", subimos con peor pendiente y un 12% se acomoda en la pantalla del Garmin. Paramos entre otras cosas para que Mariano se despoje de la chaqueta y yo aprovecho para sacar las llaves allen y acabar una vez con todas el problema de la horizontalidad del sillín.




Ahora la subida empeora aún más si cabe, 14% de tierra y piedra, un Toyota LandCruiser nos rebasa sin dificultad alguna y esto sigue picando para arriba, el platillo ya es mi aliado aunque va contra mi religión meterlo tan pronto pero no puedo mover el mediano con dignidad.

Ahora la pista sigue con un depredador 22% de desnivel durante cosa de medio kilómetro que por culpa del firme nos hace poner pie a tierra, y esque ver a Mariano bajarse es desmoralizador, si no lo sube Mariano...efectivamente es un infierno, plato pequeño y piñón grande teniendo que reventar los pedales haciendo fuerza para movernos con un desarrollo tan insultantemente corto.



La pendiente nos da una tregua pero seguimos en no menos de un 16%, alcanzamos un pequeño abrevadero donde cato el agua de la zona mientras intento que mi corazón y pulmones vuelvan a su sitio, vemos que la pista asciende y !!!cómo asciende!!! aunque vemos la altura máxima cercana, o eso parecía desde donde estamos.





Coronamos en el collado de cuatro manos, donde nos deleitamos con el paisaje, Mariano me explica la zona, a un lado el Tiemblo se ve lejos y sobre todo bajíiiisimo al otro un pantano creo que del Burguillo,la vegetación que se aprecia es bonita y colorida pero de frente nos acongoja e impresiona otra buena subida, la Cabeza de la Parra, una pista asciende por ella y desde donde estamos es casi vertical.




A por ella Oeeee!!!!!!!! rodamos por la cuerda del collado con un aire fresquito que me hace arrebuscar los manguitos porque de la sudada tengo frío pero no tanto como para ponerme la chaqueta, más si cabe viendo la que se nos viene encima, las primeras rampas las emprendemos montados con el platillo y botando, el firme está suelto y hechamos pie a tierra en algún tramo porque los pasos se antojan complicados más si cabe complicándose aún más por la pendiente que en algún tramo roza el absurdo para la vida humana.



Habemus coronado cerro opuesto a la Cabeza la Parra!!!! y que fresquito, me pongo la chaqueta y Mariano me dice, ahora hay una bajada de las que te gustan...

Pocos metros nos separan del abismo que hemos de bajar, en los primeros metros algo no va bien, llevo el tren delatero muy bajo pareciendo que voy a trompicar para delante en un invertido circense, a Mariano le pasa lo mismo, llevamos las Revelation bajas para esa pendiente descendente así que saco la bomba y las taramos más duras, en ese momento se oye el rugir de motores, varias motos suben arrancando piedras y grava por la pendiente que para ellos es ascendentes me hace cagarme mentalmente en sus madres, sólo los salva un quad que los acompaña y nos pregunta si algún problema y que lleva herramientas, le comunicamos que no pasa nada y marcha, una moto al haberse parado el quad ya no puede subir, la piedra suelta y la pendiente la hacen derrapar yendo el piloto al suelo desesperándose bajo la mirada de Mariano y mía.

Esto marcha!!!! ya bajamos más seguros, sobre todo servidor con culo atrás aunque el terreno no tiene grip por mucho que la suspensiones aplastan las cubiertas, es arenilla muy machacada por las motos y la pista te marca la velocidad máxima a la que has de rodar, si es menos te caes y si es demasiada es imposible frenar la bici porque arrastra. La bici se cruza de lado a lado sin que la trasera Maxxis pueda hacer algo por remediarlo, sin embargo la Nevegal, mi santa Nevegal aguanta el tipo con su compañero el Hope que se encargan de bajarme hasta la mitad donde consigo derrapar para parar y fotografiar a Mariano que no viene.



Aparece Mariano a pata, la bici le va de lado a lado y prefirió bajar seguro aunque a pata también se las trae por la pendiente. Le animo y monta para bajar hasta mi posición, baja drifteando y comentamos la hazaña, parece que esas ruedas llevan mucha presión y no permiten al taco intentar moder el terreno, otro ajuste a tener en cuenta.



Afrontamos el último tramo de bajada el Pozo de la nieve se ve ya, Mariano busca trazada por el exterior del camino que parece que la vegetación hace que haya un poco más de grip, yo sin embargo sigo por la pista drifteando hasta que la pendiente amaina y suelto frenos volando sobre el terreno y rocas, algún salto que otro y mocos y lágrimas por la cara, que frio!!!

Veo a Mariano aún bajando y un dominguero acompañado de dos mujeres que le ven a pata les dice -Eso se baja montado...anda que... a lo que mientras yo aparcaba mi bici le digo ofreciéndosela -Inténtalo si quieres a ver que tal. El bocas ruborizado me dice que no, bueno...será difícil, tiene pinta de estar mal el terreno...quitandole hierro a su comentario desafortunado.




Sin embargo otro grupo de andarines me preguntan !!¿habéis venido de allí?!! señalando la cima, les decimos que sí y nos preguntan que si las bicis son de descenso jejeee.

Damos un pequeño rodeo para coger un sendero al Pozo de la Nieve. El Pozo es una edificación de piedra con un gran pozo excavado donde se hechaba la nieve de las colinas circundantes para conservarla y posteriormente venderla, hechamos unas fotos y vemos también el refugio donde para la próxima llevaremos la parrilla, chuletas y chorizillos...






Otra vez charlamos con los andarines de antes y Mariano les explica variantes de la zona, nos despedimos y continuamos la marcha.

Lo siguiente es un sendero muy técnico con pasos imposibles entre rocas que parecían duras en caso de caída, por lo que un ratito a pie de auténtico empujabike y otro montado, nos cruzamos con senderistas que nos dicen que el camino está muy malo...ya ves tú jjejeeeee.



El sendero va mejorando hasta enlazar largos tramos a toda leche entre árboles volando por las rocas hasta acabar en el Puerto de Casillas una piedra indica el valle de Iruelas donde nos hacen una fotillo.



Lo siguiente es una pistobajada que se agradece hasta el pueblecito de Casillas, la pista es rápida y Mariano está mosca con un ruido como de tope que le hace la bici, bajamos haciendo pruebas a ver si damos con ello.



Casillas es un pueblo que nos recibe con un partido de fútbol infantil con gran y vociferante público animando a los suyos, no sé como irían ni quien ganaría pero sus gritos nos amenizarían la subida, Mariano repone agua y preguntamos a un frutero donde se sale del pueblo para regresar al Tiemblo por el alto del Castañar, nos indica y este pueblo parece donde se inventaron las cuestas,salimos de él por una carretera flanqueada por castañas y hojas en el suelo, ascendemos por carretera que luego continuará en pista hasta un Collado en le Era del Corcho, nos esperan algo más de 200 metros de desnivel que para las patas son un suplicio que ameniza el paisaje y la tranquilidad, una bajada rápida y a seguir subiendo con la indicación de Mariano de preparar los hierros, un corto pero muy muy intenso repecho que intentamos hasta casi su final pero no podemos teniendo que bajarnos.










Ahora se acabó, ya queda bajar por una pista preciosa y de muy buen agarre amén de divertida, nos lo merecemos este final de ruta divertido, disfrutón y rápido.




La pista pasa a ocultarse bajo un manto de hojas que es toda una sorpresa ver que rocas y de que tamaño hay debajo cosa que la suspensión ayuda a descubrir.




Hacemos un desvío para ver el centenario o milenario, no sé, castaño llamado popularmente "El Abuelo", nos hacen una foto y continuamos el último tramo que es una pista en buen estado hasta el área recreativa que rebosa gentío pese al día nuboso.




Ya rodamos rápido por un hormigonado camino que nos dejará en la entrada del parque y al poco en los coches, otra gran ruta de la que los recuerdos te dejan una sensación de regusto y de cosas bien hechas.




Un saludo

martes, 10 de noviembre de 2009

avila-villalba 23-5-2009

AVILA-VILLABA....... 23-5-2009
por: N-RAIN


Son las dos de la mañana del sábado y tras el último vistazo al foro me voy a dormir, lleva diluviando en Madrid desde las doce aproximandamente, quiero pensar que es una tormenta de verano con la esperanza de que al día siguiente no llueva.

A las 6:00 AM suena el despertador, me acicalo y visto de romano, perdón de sus murai, vistazo al foro y veo los mensajes de Toñi y Javi que van para allá. Cargo la bic, por el camino suena un mensaje, es CYMRU que no viene, que pena yo que quería ver la Specialized. Me presento en Villalba RENFE poco antes de las 8 de la mañana, veo desde la estación a Toñi, Javi y Tezu llegando al bar para tomar un café, que alegría verlos pero sigue chispeando. Ninguno de ellos barajaba la posibilidad de postponer la ruta y yo muchísimo menos, tras la sierra se veían claros y había esperanza.

Tras el café aparece el que iba a ser el resto del grupo; y qué grupo!!! Trisqui, el maestro Bready y Zarzo. Ya estamos todos y no aparece duda de rodar, así que...al tren!!!!


El regional aparece con retraso en Villalba, en él somos los únicos ciclistas (en el tren, en Villalba, en la ruta y en todos lados), Javi repara la rueda delantera de la GT y nos comemos unas pastis, charleta y risas en el trayecto.


Llegamos con retraso a Ávila, sobre las 10:40, Bready y Tezu van a comprar el bocata, otros al water y yo a intentar meter todo en el Camelbak, Javi ve la campana de la estación y no se resiste a dar la campanada, que yo creo que sonó hasta en Villalba, el jefe de estación sale ante tal sonido y le reprende pero que risa pasamos. Trisqui pregunta a un lugareño -"Jefe, va ha llover hoy" a lo que le responde que no. Esperemos que sea cierto.

Rodamos desde la estación al inicio de ruta algo más de un kilómetro, algunos vamos de corto y hace cierta fresquera, menos mal que enseguida empezamos a subir entrando en calor. Los caminos han cogido mucha agua pero se rueda bien, ya se va notando que el paisaje promete, las lluvias y el cielo gris no hacen más que potenciar los colores.

Cerca vemos el primer pueblo, Tornadizos de Ávila y vamos a empezar a subir hacia el Puerto de las Pilas, la primera subida importante del día, les digo que empezamos por pista a subir el "Pre-Puerto" (palabra que nos acompaña toda la ruta), el grupo va bien, de charla, sin prisa pero sin pausa, parando para fotografiar y deleitándonos con el paisaje. Tras un largo ascenso, los últimos kilómetros es una vereda verde de hierba fresca de aspecto imponente.

Aquí Zarzo me da el primer susto, en una subida corta pero intensa le veo caer, al acercarme me dice que ha caído con la rodilla sobre la horquilla y se ha mareado un poco del dolor, está un rato en el suelo y por suerte no ha sido nada, continuamos por la vereda hasta coronar.



Ahora viene una zona, que para mi gusto es la "ZONA" a nivel paisajístico y para la bici, la bajada desde el Puerto hasta el valle donde se halla el pequeño pueblo de El Herradón, es una bajada larga haciendo zetas con muchos tramos trialeros que por las lluvias arrastran mucha piedra y barro pero ver buitres tan cerca y esos paisajes merece la pena el esfuerzo.





Zarzo y Trisqui disfrutan juntos de la bajada mientras Javi y Bready deciden tomarse la bajada con más calma, Toñi, Tezu y yo bajamos agrupados el sendero y las trialeras, en un escalón Tezu besa suelo pero sin ninguna consecuencia tampoco. El Herradón cada vez más cerca, vadeamos el río y llegamos a él.



Llegamos al pequeño pueblo de El Herradón, dos paisanos nos miran como a extraterrestres; "Están locos estos romanos, con la que va a caer" pensarían.






Llega la segunda subida, la más dura, al igual que la otra les comento que subiremos el Prepuerto hasta San Bartolomé de Pinares y luego el puerto. Llegamos sin contratiempos tras duras rampas al pueblo, en el que comemos una barrita, debatimos si comer ahí o tras coronar, decidimos comer arriba que es mucha rampa para subir con la tripa llena, aprovechamos para llenar agua en una fuente recomendada por un lugareño.

Llegó, como todo llega en esta vida, la subida más gorda de la jornada, desde las empedradas calles de S.Bartolomé comienza una subida contínua de rampones sin piedad durante un par de kilómetros, luego sauavizaba un poco para subir un repecho final y coronar. Aquí otra vez contemplamos la ocasión de zamparnos el bocata (en mi caso del jamón del güeno del Supercor) pero la cima es un páramo y si nos llueve ahí no tenemos escapatoria ni cobijo, decidimos comer en el siguiente pueblo; Vademaqueda hasta el que nos queda largo trecho con subidas no tan duras pero que cada vez se hacen más duras por el desnivel que llevávamos acumulado en las patas.






En la cima, la única lluvia que nos visitó, 4 gotas contadas que ni nos mojó, el tiempo nos respeta por tan magna hazaña, descendemos raudos por las pistas disfrutando de la merecida bajada, así como de las vistas esta vez de un halcón en vuelo estático encima nuestra, vacas, zorros y caballos. Tras la bajada otra vez a subir, así varias veces hasta buscar Valdemaqueda y su llegada por el sendero paralelo a la carretera, antes de éstos algún tramo divertido por sendero, otro vadeo y la única pérdida (en minúsculas) de la ruta. Toñi me dice que ha parado Bready, mientras Trisqui, Toñi, Zarzo y Tezu bajan hasta una valla subo otra vez para buscarle, a él y a Javi pero no les veo, pienso que lo mismo se han saltado el desvío y ya han contactado con el grupo en la carretera y tras algunos minutos bajo por los senderos y veo a Trisqui, mientras los demás intentan buscar un paso por la valla (que estaba más abajo jeje) llamamos a Javi y nos dice que se ha roto la Breadycadena pero que ya está solventado gracias a San PowerLink, nos reagrupamos y enseguida cogemos los senderos de la carretera a Valdemaqueda.

Por fin Valdemaqueda!!! Ya que los estómagos rugían tras cerca de seis horas de pedaleo, Valdemaqueda nos recibe con una tarde de sábado postlluvioso, Trisqui, lugareño de Valdemaqueda nos lleva a la plaza donde hay un par de bares, un parquecito se muestra como lugar idóneo para la parada y fonda del día, vamos al bar a comprar unas latas y reponernos de azúcares, la parroquia del bar nos mira y el barman tarda en atender, por lo que nos vamos al de al lado, vacío y encima éste sí tenía latas de refresco.

 Aquí Toñi nos comenta que lo deja en Robledo de Chavela por unos problemas musculares, comemos nuestras viandas, reímos, strip tease de Zarzo en la plaza del pueblo, foto de grupo y dopaje.



Hasta Robledo habrá unos 5 o 6 kilómetros primero por carretera a buen ritmo y luego por pista. Cerca de Robledo Javi me dice que va tocado, y Zarzo también, debatimos si dejarlo en El Escorial que está "a tiro piedra" (bueno exceptuando el subidón roto y pestoso que nos quedaba) que Villallba ya lo conocemos. Yo también voy tocado, pensando en el subidón de la Cañada pero tras él esto es pancomido.




Llegamos a Robledo y el grupo pierde la grata compañía de Toñi, Sebas viene a buscarla, saludos y breve charla con él, veo a Javi que no está en su mejor momento, Zarzo por un estilo pero Bready, Trisqui y Tezu tienen fuel para rato.



Con un par decidimos seguir adelante, en medio kilómetro o así empieza la subida, Javi y Zarzo la emprenden a pié y yo pocos metros después, mientras tanto Tezu, Bready y Trisqui la suben montados, comentamos la forma física espectacular de Bready, poco a poco vamos ganando la batalla, Zarzo monta un poco más alante, luego Javi y luego yo.



Zarzo de repente recupera y se pone como una moto, Javi resucita igualmente y a mí el Gel me hace efecto y empiezo a endurecer desarrollos, esto marcha, estamos recuperados y con subidón físico y anímico, también animados por el sendero de las vías de Zarzalejo y por el paisaje de la zona Escurialense y por saber de la cercanía de este.




El sendero de las vías es ágil y divertido, nos deja en Zarzalejo donde repongo agua en la fuente y el ánimo del grupo es insuperable, rodamos la calzada romana un trecho para afrontar la subida por la finca "El Ermitaño" en ese tramo Zarzo dice una frase que sentencia: "Yo voy a Villalba" y el grupo no tarda en responder que nosotros vamos con él, llegaremos con luz, el camino es conocido, al ánimo pleno y nos sobra fuerza, ganas y alegría.



Desde El Ermitaño bajamos a silla por un senderito, luego a Silla de Felipe II, y desde ésta por una trialerita de tres tramos que nos dejaría en la Herrería y sus senderos. Por la trialera nos tiramos Zarzo (que le tenía ganas a esta trialerita desde las Cancelas) Trisqui (que no hace miedo a nada) y yo. Los demás bajan por asfalto reuniéndonos en la Ermita.


Dicho y hecho, allí nos vemos Javi me dice que hay unos senderos que van para las vías del tren y le respondo que sí, que para allá es el plan y se le ilumina la mirada. Tiro para alante y giro a derecha para coger los senderos, el grupo aún no viene, paro y espero, veo a Tezu y Zarzo que me dicen que vaya, yo creía que no era por allí, que me había adelantado en el giro, pero no...la buena suerte nos abandona, allí, tan cerca de destino, cuando llego Trisqui y Bready ya se han incorporado pero la cosa pinta mal, Trisqui sangra por nariz y boca, Breadi se agarra el hombro y casi no puede mover el brazo izquierdo. Han tenido un alcance y han ido los dos al suelo, barajamos posibilidades de ir al hospital de El Escorial pero Bready no puede montar, llamo al 112 y tras el interrogatorio mandan a la local de San Lorenzo y la ambulancia, empieza ha hacer frío, por fin llega la local y a pocos segundos la ambulancia, inmovilizan el hombro de Bready y curan a Trisqui que está abatido por el incidente, la local nos dice que no nos preocupemos por la bici de Bready que la carguemos en el coche patrulla cual presa y la dejan en las dependencias de la poli. Menos mal, porque el plan era ir a por los coches a Villalba en el tren y volver a buscar a Zarzo haciendo guardia a las bicis en la Herrería cuando con la temperatura y la humedad el frío era considerable.



El último tren acababa de salir y nos tocaba esperar al de las 22:15 en el trayecto a la estación de El Escorial perdemos a Zarzo que minutos después aparece en el andén, los 5 que quedamos tomamos una cerveza express hasta que salga el tren.



Llegamos a Villalba tras media hora de tren con sabor agridulce, agrio por las caídas y dulce porque sabíamos que era nuestra...

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Villalba eras nuestra, te teníamos!!!!!!!